Una palabra, una fuente, un minuto para aprender.
Agradecer, un regalo para uno mismo
Esta aleya nos enseña que la gratitud beneficia primero a quien agradece.
وَمَن يَشۡكُرۡ فَإِنَّمَا يَشۡكُرُ لِنَفۡسِهِۦ
Allah concedió sabiduría a Luqmán y le dijo: «Sé agradecido». Luego precisa que quien agradece lo hace por su propio bien. La gratitud no añade nada a Allah, pues Él no necesita nada y es digno de alabanza.
En la vida cotidiana, esta aleya ofrece una orientación sencilla: reconocer un favor recibido y dar gracias a Allah. Qalima propone una aplicación sin definir con más detalle el beneficio que menciona el texto: nombrar ese favor recibido y después decir sinceramente «Alhamdulillah».