قَسْوَة
Esta aleya describe cómo los corazones pueden volverse duros como piedras.
ثُمَّ قَسَتۡ قُلُوبُكُم مِّنۢ بَعۡدِ ذَٰلِكَ فَهِيَ كَٱلۡحِجَارَةِ أَوۡ أَشَدُّ قَسۡوَةٗۚ
Después de esto, vuestros corazones se endurecieron y fueron como piedras o aún más duros.
Corán, Al-Baqara 2:74
La aleya se dirige a los hijos de Israel después de que vieron signos evidentes. Sus corazones se endurecieron, como piedras o incluso más. Sin embargo, de algunas piedras brotan riachuelos, otras se parten y dejan salir agua, y otras se humillan por temor a Allah. El corazón endurecido no produce nada semejante. Esta constatación invita a cada uno a examinar su propio corazón. ¿Somos receptivos a las amonestaciones y los signos de Allah o permanecemos insensibles? La aleya nos anima a conservar un corazón flexible, que se conmueva y se vuelva hacia Él.
Hoy, dedica un momento a reflexionar sobre un signo de Allah que hayas visto recientemente y anótalo en un cuaderno o en tu teléfono.
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