قَلْب
Esta aleya nos enseña que Allah no nos hace responsables de las palabras involuntarias, pero sí de lo que nuestros corazones han adquirido realmente.
وَلَٰكِن يُؤَاخِذُكُم بِمَا كَسَبَتۡ قُلُوبُكُمۡۗ
Pero os pide cuentas por lo que han adquirido vuestros corazones.
Corán, Al-Baqara 2:225
En el contexto de los juramentos, Allah aclara que no nos reprocha las expresiones dichas sin intención, pero sí nos pide cuentas por lo que han adquirido nuestros corazones. Esto significa que considera nuestras intenciones sinceras y nuestros compromisos voluntarios, no las palabras pronunciadas sin pensar. En la vida diaria a veces hacemos promesas a la ligera. Esta aleya nos invita a prestar atención a lo que decimos y a cultivar intenciones sinceras en nuestros compromisos, porque cuenta lo que nuestro corazón ha adquirido de verdad.
Antes de hacer una promesa hoy, tómate un instante para revisar tu intención: ¿es sincera y reflexionada?
|