نَصِيب
Esta aleya establece que todo hombre y toda mujer tienen derecho a una parte de la herencia.
لِّلرِّجَالِ نَصِيبٞ مِّمَّا تَرَكَ ٱلۡوَٰلِدَانِ وَٱلۡأَقۡرَبُونَ وَلِلنِّسَآءِ نَصِيبٞ مِّمَّا تَرَكَ ٱلۡوَٰلِدَانِ وَٱلۡأَقۡرَبُونَ
A los hombres corresponde una parte de lo que dejen los padres y los parientes, y a las mujeres corresponde una parte de lo que dejen los padres y los parientes
Corán, An-Nisa 4:7
La aleya afirma que hombres y mujeres reciben cada uno una parte de la herencia dejada por sus padres y parientes. Esa parte está fijada, sea la herencia pequeña o grande. Así, la justicia divina garantiza a todos una porción determinada. En nuestra vida podemos aplicar esta justicia procurando que cada persona reciba lo que le corresponde, sin favoritismos. Esto nos invita a respetar los derechos de todos, especialmente al repartir bienes.
Hoy, piensa en una situación en la que puedas garantizar una parte justa a alguien y actúa para que haya justicia.
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