تَرَاضٍ
Esta aleya nos enseña una regla esencial para unas relaciones justas.
إِلَّآ أَن تَكُونَ تِجَٰرَةً عَن تَرَاضٖ مِّنكُمۡۚ
salvo que sea un comercio basado en el consentimiento mutuo entre vosotros
Corán, An-Nisa 4:29
La aleya prohíbe consumir injustamente los bienes ajenos. Sin embargo, permite el comercio cuando se basa en un acuerdo libre y recíproco. La palabra tarāḍin designa esta satisfacción mutua. La aleya siguiente recuerda que la transgresión conduce a un castigo severo, destacando la importancia de esta regla. En nuestra vida cotidiana, esto nos invita a comprobar que nuestras transacciones sean honestas y consentidas. Ya sea una compra, un préstamo o un reparto, todos deben estar plenamente de acuerdo. Así se protegen los derechos y se construye confianza.
Hoy, antes de cerrar un intercambio, pregúntate si la otra parte consiente de verdad y si la transacción es justa.
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