تَزْكِيَة
Esta aleya nos invita a ser humildes respecto a nuestra propia pureza.
بَلِ ٱللَّهُ يُزَكِّي مَن يَشَآءُ
Pero Allah purifica a quien quiere.
Corán, An-Nisa 4:49
La aleya interpela a quienes se declaran puros y afirma que la purificación pertenece solo a Allah. Nadie puede atribuirse esa cualidad. Jactarse de la propia pureza es censurable. Allah purifica a quien quiere según Su sabiduría y no perjudica a nadie ni en lo mínimo. En la vida podemos creernos fácilmente mejores que otros. La aleya nos recuerda la humildad: no sabemos cómo nos ve Allah. En vez de proclamarnos puros, debemos mejorar el corazón y las acciones.
Evita hoy presumir de tus buenas acciones y pide a Allah que purifique tu corazón.
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