الإثم
Esta aleya ordena abandonar todo pecado, visible u oculto, y recuerda nuestra responsabilidad por los actos.
وَذَرُواْ ظَٰهِرَ ٱلۡإِثۡمِ وَبَاطِنَهُۥٓۚ إِنَّ ٱلَّذِينَ يَكۡسِبُونَ ٱلۡإِثۡمَ سَيُجۡزَوۡنَ بِمَا كَانُواْ يَقۡتَرِفُونَ
Abandonad el pecado manifiesto y el oculto. Quienes cometen pecados serán retribuidos por lo que hacían.
Corán, Al-An'aam 6:120
La aleya ordena dejar todo pecado, sea visible u oculto. No distingue entre ambos: los dos están prohibidos. Después recuerda que cada persona recibirá la retribución por sus actos, lo que anima a asumir la responsabilidad. En la vida diaria podemos sentir la tentación de ocultar algunas malas acciones. Pero la discreción no cambia nada: el pecado sigue siendo pecado. La aleya nos invita a cultivar una coherencia interior, con buenas acciones visibles y ocultas.
Identifica hoy un mal hábito que ocultas y decide abandonarlo, aunque nadie te vea.
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