دَعْوَىٰ
Esta aleya describe la súplica de la gente del Paraíso, que reúne la glorificación de Allah, la paz y la alabanza.
دَعۡوَىٰهُمۡ فِيهَا سُبۡحَٰنَكَ ٱللَّهُمَّ وَتَحِيَّتُهُمۡ فِيهَا سَلَٰمٞۚ وَءَاخِرُ دَعۡوَىٰهُمۡ أَنِ ٱلۡحَمۡدُ لِلَّهِ رَبِّ ٱلۡعَٰلَمِينَ
Su invocación allí será: «Gloria a Ti, oh Allah»; su saludo allí será: «Paz»; y el final de su invocación: «Alabado sea Allah, Señor de los mundos».
Corán, Yunus 10:10
Allah describe la súplica de la gente del Paraíso. Comienza con la glorificación: «Subhânaka Allahumma». La acompaña un saludo de paz: «Paz». Y termina con la alabanza: «Al-hamdu lillâhi rabbil-âlamîn». Estas palabras reúnen glorificación, paz y alabanza. Podemos inspirarnos en estas palabras para nuestras propias súplicas. Comenzar glorificando a Allah y terminar alabándolo es seguir un hermoso ejemplo. Es una invitación a integrar estas fórmulas en la vida diaria, con la esperanza de que nos recuerden esta realidad.
Hoy comienza una súplica con «Subhânaka Allahumma» y termínala con «Al-hamdu lillâhi rabbil-âlamîn».
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