مَعَاذَ اللَّهِ
Ante la tentación, José elige refugiarse en Allah.
قَالَ مَعَاذَ ٱللَّهِۖ إِنَّهُۥ رَبِّيٓ أَحۡسَنَ مَثۡوَايَۖ إِنَّهُۥ لَا يُفۡلِحُ ٱلظَّـٰلِمُونَ
Dijo: «¡Que Allah me proteja! Él es mi señor y me ha dado una buena morada. Los injustos no triunfan».
Corán, Yusuf 12:23
En esta aleya la mujer de su señor intenta seducir a José. Él responde con una palabra de protección: «¡Que Allah me proteja!». Después recuerda que su señor le ha acogido bien y que los injustos no triunfan. Su respuesta muestra cómo une la conciencia de Allah con la gratitud y la justicia. Cuando sentimos la tentación de hacer algo malo, podemos volvernos hacia Allah. Decir «¡Que Allah me proteja!» en nuestro corazón nos ayuda a tomar distancia. Nos recuerda que no estamos solos ante la dificultad.
Si hoy te sientes tentado a algo contrario a tus valores, di interiormente «¡Que Allah me proteja!» y aléjate de la situación.
|