إِقَامَةُ الصَّلَاةِ
En esta aleya, el profeta Abraham pide a Allah que le ayude a cumplir la oración y que conceda la misma constancia a su descendencia.
رَبِّ ٱجۡعَلۡنِي مُقِيمَ ٱلصَّلَوٰةِ وَمِن ذُرِّيَّتِيۚ
¡Señor mío! Hazme cumplidor de la oración, y también a parte de mi descendencia.
Corán, Ibrahim 14:40
Después de agradecer a Allah por sus hijos, Abraham le pide que le haga constante en la oración y que conceda esa misma constancia a su descendencia. No suplica solo por sí mismo: también piensa en las generaciones futuras. Esta súplica nos enseña a pedir a Allah que nos ayude a rezar con regularidad y a ser un ejemplo para nuestros hijos. También podemos pedirle que guíe a nuestra familia para cumplir la oración.
Hoy, después de cada oración, suplica a Allah con estas palabras: «¡Señor mío! Hazme cumplidor de la oración, y también a parte de mi descendencia».
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