الرِّيَاح
Esta aleya nos invita a contemplar dos dones de Allah: los vientos y la lluvia.
وَأَرۡسَلۡنَا ٱلرِّيَٰحَ لَوَٰقِحَ فَأَنزَلۡنَا مِنَ ٱلسَّمَآءِ مَآءٗ فَأَسۡقَيۡنَٰكُمُوهُ وَمَآ أَنتُمۡ لَهُۥ بِخَٰزِنِينَ
Enviamos los vientos fecundadores, hacemos descender del cielo agua con la que os damos de beber, y no podéis almacenarla.
Corán, Al-Hijr 15:22
Allah recuerda que envía los vientos fecundadores y hace descender del cielo un agua que nos da de beber. Precisa que no somos capaces de almacenarla. Esta aleya reúne dos grandes bendiciones: el viento y el agua. Cada día vemos soplar el viento y bebemos agua sin pensar siempre en ello. Estos elementos son recordatorios discretos de la generosidad de Allah. Reconocerlos ya es una forma de agradecerle.
Hoy, cuando bebas un vaso de agua, detente un instante y di interiormente: «Gracias, Allah, por esta agua».
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