قَنَاعَة
Esta aleya invita a desprenderse de los bienes efímeros y tratar con dulzura a los creyentes.
لَا تَمُدَّنَّ عَيۡنَيۡكَ إِلَىٰ مَا مَتَّعۡنَا بِهِۦٓ أَزۡوَٰجٗا مِّنۡهُمۡ وَلَا تَحۡزَنۡ عَلَيۡهِمۡ وَٱخۡفِضۡ جَنَاحَكَ لِلۡمُؤۡمِنِينَ
No dirijas tus ojos hacia lo que hemos concedido a algunos de ellos como disfrute, no te aflijas por ellos y baja tu ala ante los creyentes.
Corán, Al-Hijr 15:88
Allah pide no mirar con envidia los placeres temporales concedidos a algunos. Consuela diciendo que no debemos entristecernos por ellos. La aleya une este desprendimiento a una actitud humilde ante los creyentes: «baja tu ala», una imagen de dulzura y modestia. En la vida diaria esta satisfacción nos ayuda a valorar lo que tenemos y evitar compararnos. Nos invita a ser humildes y bondadosos con quienes nos rodean, sin imitar a quienes poseen más.
Hoy, cuando sientas envidia, respira y recuerda esta aleya. Después haz un gesto de humildad hacia un creyente, como ayudarlo o dirigirle una palabra amable.
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