الْقَصْدُ فِي الْإِنْفَاقِ
Esta aleya nos invita a encontrar un equilibrio justo en nuestra manera de gastar.
وَلَا تَجۡعَلۡ يَدَكَ مَغۡلُولَةً إِلَىٰ عُنُقِكَ وَلَا تَبۡسُطۡهَا كُلَّ ٱلۡبَسۡطِ
No lleves la mano cerrada al cuello ni la extiendas por completo.
Corán, Al-Isra 17:29
La aleya compara al avaro con quien mantiene la mano atada al cuello y al derrochador con quien la extiende sin límite. Nos advierte de ambos extremos: uno priva y el otro agota. El creyente está llamado a la moderación. En la vida diaria esta lección se aplica a nuestros gastos, pero también a nuestro tiempo y energía. Ni acumular con avaricia ni desperdiciar: actuemos con sabiduría y medida.
Hoy, antes de cualquier compra, pregúntate si el gasto es útil y razonable, y actúa en consecuencia.
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