خُشُوع
Los profetas, guiados por Allah, reaccionaban a las aleyas con profunda humildad.
إِذَا تُتۡلَىٰ عَلَيۡهِمۡ ءَايَٰتُ ٱلرَّحۡمَٰنِ خَرُّواْۤ سُجَّدٗاۤ وَبُكِيّٗا۩
Cuando se les recitaban las aleyas del Compasivo, caían postrados llorando.
Corán, Maryam 19:58
Esta aleya describe a profetas elegidos por Allah. Al escuchar Sus aleyas, se postraban y lloraban. Su reacción muestra un corazón vivo, tocado por la palabra divina. Hoy también podemos cultivar esta humildad. Cuando leemos o escuchamos el Corán, dejemos que nuestros corazones se conmuevan. La tristeza o las lágrimas no son necesarias, pero la atención sincera y la apertura interior son valiosas.
Antes de leer hoy una página del Corán, haz una pausa y pide a Allah un corazón humilde; después lee lentamente y reflexiona.
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