إخلاص
Esta aleya recuerda a Abraham la condición de la adoración: no asociar nada a Allah y purificar Su Casa.
أَن لَّا تُشۡرِكۡ بِي شَيۡـٔٗا وَطَهِّرۡ بَيۡتِيَ لِلطَّآئِفِينَ وَٱلۡقَآئِمِينَ وَٱلرُّكَّعِ ٱلسُّجُودِ
No Me asocies nada y purifica Mi Casa para quienes la circunvalan, los que permanecen en pie, los que se inclinan y los que se postran.
Corán, Al-Hajj 22:26
Allah indica a Abraham el lugar de la Kaaba y le confía dos tareas: no asociar nada a Allah y purificar la Casa para los adoradores. La aleya une el monoteísmo puro con la limpieza del lugar de culto. Hoy podemos aplicarlo cuidando la limpieza de nuestro lugar de oración y purificando nuestra intención: adorar solo a Allah sin intentar impresionar a los demás.
Antes de tu próxima oración, comprueba que el lugar esté limpio y renueva interiormente la intención de adorar solo a Allah.
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