اسْتِئْنَاس
Esta aleya nos enseña una norma esencial de cortesía para respetar la intimidad ajena.
لَا تَدۡخُلُواْ بُيُوتًا غَيۡرَ بُيُوتِكُمۡ حَتَّىٰ تَسۡتَأۡنِسُواْ وَتُسَلِّمُواْ عَلَىٰٓ أَهۡلِهَا
No entréis en casas ajenas sin pedir permiso y saludar a sus habitantes.
Corán, An-Nur 24:27
En esta aleya Allah pide a los creyentes no entrar en una casa que no sea la suya sin pedir primero permiso y saludar a sus habitantes. Esta práctica, llamada istiʾnās, combina la autorización y el saludo, mostrando respeto por la privacidad y bondad hacia los demás. En la vida diaria significa llamar a la puerta o tocar el timbre antes de entrar y esperar una respuesta. También se aplica a los mensajes: pide permiso antes de enviar algo personal. Este hábito refuerza la confianza y la consideración mutuas.
Hoy, antes de entrar en una habitación o una casa, llama, espera la respuesta y saluda a la persona con una sonrisa.
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