جُنَاح
Esta aleya establece un permiso práctico y recuerda al mismo tiempo que Allah está atento a todo.
لَّيۡسَ عَلَيۡكُمۡ جُنَاحٌ أَن تَدۡخُلُواْ بُيُوتًا غَيۡرَ مَسۡكُونَةٖ فِيهَا مَتَٰعٞ لَّكُمۡۚ وَٱللَّهُ يَعۡلَمُ مَا تُبۡدُونَ وَمَا تَكۡتُمُونَ
No hay reproche en que entréis en casas no habitadas donde haya algo que os pertenezca. Allah sabe lo que manifestáis y lo que ocultáis.
Corán, An-Nur 24:29
La aleya anterior exigía pedir permiso para entrar en una casa habitada. Aquí se menciona una excepción: las casas no habitadas donde tienes algún interés. La palabra «reproche» significa culpa o pecado; no hay falta en entrar cuando existe un beneficio legítimo. Este pasaje une el permiso con el conocimiento divino. Allah sabe lo que muestras y lo que escondes. Por eso, la libertad concedida no es una invitación a la indiscreción, sino una responsabilidad: tu intención permanece bajo la mirada de Allah.
Hoy, antes de entrar en un lugar no habitado, como un local de servicio, pregúntate si tu intención es legítima y actúas con rectitud.
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