رَحْمَة
Esta aleya nos invita a contemplar la lluvia como un signo de la bondad de Allah.
وَأَنزَلۡنَا مِنَ ٱلسَّمَآءِ مَآءٗ طَهُورٗا
Y hacemos descender del cielo un agua pura y purificadora.
Corán, Al-Furqaan 25:48
Allah recuerda que envía los vientos como una buena noticia y después hace descender del cielo un agua pura. Esta agua es un don directo: purifica y da vida. La aleya siguiente precisa que Allah hace revivir con ella una tierra muerta y da de beber a las personas y a los animales. Cada lluvia que vemos es una manifestación concreta de esta misericordia. Ser conscientes de ello nos ayuda a apreciar este don diario y agradecerlo a Allah.
Hoy, cuando veas agua o lluvia, detente un instante y di interiormente: «Gracias, Allah, por esta agua pura».
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