آيَة
Contemplemos en la naturaleza un signo del poder de Allah.
۞وَهُوَ ٱلَّذِي مَرَجَ ٱلۡبَحۡرَيۡنِ هَٰذَا عَذۡبٞ فُرَاتٞ وَهَٰذَا مِلۡحٌ أُجَاجٞ وَجَعَلَ بَيۡنَهُمَا بَرۡزَخٗا وَحِجۡرٗا مَّحۡجُورٗا
Él es quien dejó fluir los dos mares: uno dulce y agradable, el otro salado y amargo; y puso entre ambos una barrera infranqueable.
Corán, Al-Furqaan 25:53
Esta aleya nos invita a observar la creación. Allah menciona dos mares que se encuentran, uno dulce y el otro salado, pero no se mezclan. Ha colocado entre ellos una barrera y una prohibición: un signo de Su poder infinito. Hoy podemos meditar sobre este orden perfecto. Cada vez que veamos agua, recordemos que Allah mantiene el equilibrio de Su creación. Eso fortalece nuestra confianza en Él y nuestra gratitud.
Hoy observa un vaso de agua y agradece a Allah la dulzura del agua que bebes.
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