إخلاص
El profeta Shuayb recuerda que su recompensa solo procede de Allah.
إِنۡ أَجۡرِيَ إِلَّا عَلَىٰ رَبِّ ٱلۡعَٰلَمِينَ
Mi recompensa solo incumbe al Señor de los mundos.
Corán, Ash-Shu'araa 26:180
En esta aleya, el profeta Shuayb dice a su pueblo que no les pide ningún salario por sus consejos. Precisa que su recompensa solo está junto a Allah, el Señor de todos los mundos. Esto muestra una sinceridad total: actuar por Allah, no por la gente. Podemos aplicarlo en nuestras acciones diarias. Cuando ayudamos a alguien o hacemos una buena obra, busquemos la complacencia de Allah, no los agradecimientos ni el reconocimiento. Esto purifica nuestra intención y nos libera de depender de la opinión ajena.
Hoy realiza una buena acción en secreto, sin que nadie lo sepa, diciéndote que tu recompensa procede de Allah.
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