تِلَاوَة
Esta aleya ordena al Profeta recitar el Corán y recuerda que la guía beneficia a quien la recibe.
وَأَنۡ أَتۡلُوَاْ ٱلۡقُرۡءَانَۖ فَمَنِ ٱهۡتَدَىٰ فَإِنَّمَا يَهۡتَدِي لِنَفۡسِهِۦ
y recitar el Corán. Quien se guía, solo se guía para su propio bien.
Corán, An-Naml 27:92
La aleya 27:92 forma parte de un pasaje en el que el Profeta describe lo que se le ordenó: adorar a Allah y recitar el Corán. Inmediatamente después se afirma que quien se guía lo hace para su propio bien y que quien se extravía no puede culpar al Profeta, que solo es un advertidor. La recitación del Corán transmite el mensaje, pero la guía depende de cada persona. Podemos escucharlo o leerlo con la intención de extraer lecciones para nosotros mismos, sin esperar una recompensa externa.
Lee o escucha hoy un pasaje breve del Corán y pregúntate: ¿Qué enseñanza puedo aplicar a mi propia vida?
|