نِعْمَة
Esta aleya nos invita a reflexionar sobre la luz del día como un regalo de Allah.
قُلۡ أَرَءَيۡتُمۡ إِن جَعَلَ ٱللَّهُ عَلَيۡكُمُ ٱلَّيۡلَ سَرۡمَدًا إِلَىٰ يَوۡمِ ٱلۡقِيَٰمَةِ مَنۡ إِلَٰهٌ غَيۡرُ ٱللَّهِ يَأۡتِيكُم بِضِيَآءٍۚ أَفَلَا تَسۡمَعُونَ
Di: «¿Qué os parecería si Allah hiciera que la noche fuese permanente hasta el Día de la Resurrección? ¿Qué divinidad aparte de Allah podría traeros luz? ¿Es que no escucháis?»
Corán, Al-Qasas 28:71
Allah plantea una pregunta imaginaria: si la noche durara para siempre, ¿quién podría traer la luz? Nadie, pues solo Él es su fuente. Este don lo damos por sentado. Cada mañana la luz nos permite ver y realizar nuestras tareas. Ser conscientes de ella es reconocer la generosidad de Allah y agradecerle.
Cuando hoy veas la luz del día, di en tu interior: Alhamdulillah, gracias Allah por esta luz.
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