تَسْبِيحٌ
Esta aleya nos invita a una práctica sencilla y profunda: glorificar a Allah en dos momentos clave del día.
فَسُبۡحَٰنَ ٱللَّهِ حِينَ تُمۡسُونَ وَحِينَ تُصۡبِحُونَ
¡Glorificad, pues, a Allah cuando anochece y cuando amanece!
Corán, Ar-Rum 30:17
La aleya nos llama a reconocer la perfección de Allah por la tarde y por la mañana. Estos momentos enmarcan nuestros días: el principio y el final. Las aleyas cercanas mencionan el destino de quienes niegan los signos de Allah y después la alabanza que Le corresponde en los cielos y la tierra. Aquí la glorificación se presenta como una respuesta natural a Su grandeza. En nuestra vida cotidiana podemos detenernos un instante, al despertar por la mañana y antes de dormir por la noche, para decir sencillamente «Subhan Allah» (Gloria a Allah). Esto nos ayuda a comenzar y terminar el día conscientes de Su presencia.
Hoy, al despertar y antes de dormir, pronuncia una vez «Subhan Allah» pensando en Su grandeza.
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