إِيتَاءُ ذِي الْقُرْبَى
Esta aleya nos invita a dar sus derechos a quienes los tienen sobre nosotros.
فَـَٔاتِ ذَا ٱلۡقُرۡبَىٰ حَقَّهُۥ وَٱلۡمِسۡكِينَ وَٱبۡنَ ٱلسَّبِيلِ
Da al pariente su derecho, así como al pobre y al viajero necesitado.
Corán, Ar-Rum 30:38
La aleya ordena dar al pariente, al pobre y al viajero lo que les corresponde. No se trata solo de una limosna voluntaria, sino de un derecho. Esta generosidad es mejor para quienes buscan la complacencia de Allah, y esos son los que triunfan. En la vida podemos empezar por nuestros familiares: una llamada, una ayuda concreta o apoyo. Después pensar en los pobres y viajeros que encontramos. Cada gesto cuenta.
Hoy contacta con un familiar necesitado y ofrécele una ayuda concreta, aunque sea modesta.
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