الصَّلَاةُ عَلَى النَّبِيِّ
Esta aleya nos invita a pedir bendiciones por el Profeta, un acto sencillo y lleno de significado.
إِنَّ ٱللَّهَ وَمَلَـٰٓئِكَتَهُۥ يُصَلُّونَ عَلَى ٱلنَّبِيِّۚ يَـٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُواْ صَلُّواْ عَلَيۡهِ وَسَلِّمُواْ تَسۡلِيمًا
Allah y Sus ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh creyentes! Pedid bendiciones por él y saludadlo con un saludo de paz.
Corán, Al-Ahzab 33:56
La aleya relaciona las bendiciones de Allah y de los ángeles sobre el Profeta con las de los creyentes. No precisa una fórmula, pero muestra que este acto es valorado. Al pedir bendiciones por él nos unimos a un movimiento que lo honra. En nuestra vida cotidiana, dedicar un instante a esta súplica nos recuerda nuestro vínculo con él. Es una manera sencilla de manifestar amor y respeto, sin palabras complejas.
Hoy, después de cada oración, pronuncia una vez: «Allahumma salli ʿala Muhammad».
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