رَقِيب
Esta aleya nos recuerda que cada palabra queda registrada.
مَّا يَلۡفِظُ مِن قَوۡلٍ إِلَّا لَدَيۡهِ رَقِيبٌ عَتِيدٞ
No pronuncia palabra alguna sin que haya junto a él un observador preparado para anotarla.
Corán, Qaaf 50:18
En esta aleya, Allah nos informa de que siempre hay un observador dispuesto a anotar cada palabra que pronunciamos. La aleya sigue a la mención de dos ángeles sentados a derecha e izquierda y precede a la evocación de la muerte. Nos invita, por tanto, a tomar conciencia del valor de nuestras palabras. En la vida diaria hablamos a menudo sin reflexionar. Saber que nuestras palabras son observadas puede ayudarnos a elegir palabras bondadosas y útiles y a evitar las que hieren o no sirven.
Hoy, antes de hablar, haz una pausa y pregúntate: ¿esta palabra es útil y bondadosa?
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