عدم الغرور بالمال
Esta aleya nos recuerda que los bienes materiales no sirven ante la realidad de la otra vida.
مَآ أَغۡنَىٰ عَنِّي مَالِيَهۡ
Mi riqueza no me ha servido de nada.
Corán, Al-Haaqqa 69:28
En este pasaje, una persona constata que su riqueza no le ha servido de nada. La aleya siguiente añade que su autoridad también desapareció. Así, el Corán relaciona la fortuna y el poder, dos cosas que parecen importantes en este mundo, pero que se desvanecen en la otra vida. Podemos sentir la tentación de apoyarnos en nuestros bienes o nuestro estatus. Sin embargo, esta aleya nos invita a reflexionar: lo que realmente cuenta es el bien que hacemos con lo que tenemos. Es una sugerencia personal que se desprende de la idea de que los bienes no salvan.
Hoy dedica un momento a identificar una posesión tuya y pregúntate cómo puedes usarla para hacer una buena acción, aunque sea pequeña.
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