قَدْر
Esta aleya nos enseña a ver de otra manera la prueba de la pobreza.
وَأَمَّآ إِذَا مَا ٱبۡتَلَىٰهُ فَقَدَرَ عَلَيۡهِ رِزۡقَهُۥ
Pero cuando lo pone a prueba restringiéndole su sustento, dice: «Mi Señor me ha humillado».
Corán, Al-Fajr 89:16
La aleya anterior muestra al hombre que, colmado de bienes, se llena de orgullo. Aquí Allah describe a quien, probado por la estrechez, se siente humillado. Sin embargo, la restricción del sustento también es una prueba, igual que la abundancia. No significa que Allah nos desprecie. En la vida, una dificultad económica puede hacernos dudar de nosotros. Pero esta aleya nos invita a tener paciencia: no interpretar la estrechez como un rechazo, sino como una prueba que atravesamos con confianza.
Hoy, si surge una dificultad económica, tómate un minuto para decir: «Es una prueba; tengo paciencia».
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